La salud mental en las manos de todos para prevenir suicidios

De enero a mayo, 111 entrerrianos terminaron con sus vidas. Promueven capacitaciones y escucha activa en ámbitos públicos y privados. La línea telefónica 135 es atendida por profesionales todos los días, las 24 horas

Por Camila Gomez

Cada 10 de septiembre se conmemora el día de concientización de la prevención del suicidio. El mes completo se destina a la difusión del cuidado de la salud mental, de los trastornos más habituales y los medios donde solicitar ayuda de manera gratuita, ya que hoy en día pagar la consulta con un psicólogo o psiquiatra se volvió un lamentable privilegio. Las obras sociales no reintegran sesiones y las listas de espera en hospitales y centros de salud implican meses para poder concretar una sesión.
Ante ello, las charlas en escuelas, en clubes, las capacitaciones para docentes, comunicadores y médicos se volvieron una herramienta clave para que la información llegue a la mayor cantidad de gente posible, a tiempo. Esto es lo que se denomina posvención.
Según el Ministerio de Salud de Entre Ríos, ante pensamientos relacionados a la muerte, lo más importante es estar, escuchar sin juzgar y sin minimizar lo que siente la otra persona. Recomiendan escuchar con atención, sin interrumpir. No juzgar ni dar consejos automáticos. No apresurar la conversación ni llenar los silencios, respetar la confidencialidad. Evitar frases como “La vida es linda”, “Hay personas que están peor” o “Pensá en tus seres queridos” porque se perciben como exigencias que la persona no puede cumplir en este momento.
Tan importante como la escucha es el acompañamiento a buscar ayuda profesional. Los centros de salud y hospitales de la provincia cuentan con formación para crisis de salud mental, están preparados para ayudar ya que cada uno posee su servicio destinado a la rama de salud.


En este marco, el Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná es referencia provincial, con guardia las 24 horas, asistencia ambulatoria e internación. Con perspectiva interdisciplinaria y un enfoque en los derechos humanos, acompañan desde la empatía y el profesionalismo. Además, hace un mes se inauguró la línea telefónica 135, de atención y contención en salud mental, con un enfoque en suicidio. La línea es gratuita y confidencial, es atendida por psicólogos y psiquiatras, funciona todo el día, todos los días. Se inauguró en el marco de la campaña provincial de prevención del suicidio Decilo, que tiene como eje dejar de la estigmatizar a la problemática de salud mental.
Hablar sana y las medidas a tomar son urgentes y están en las manos de todos nosotros: nadie sabe qué tormenta atraviesa el otro, cuán hondo calan las palabras que para otro son bromas. Entre Ríos tiene un promedio de 19,8 casos cada 100.000 habitantes y es la tasa más alta a nivel nacional, cuya cifra es de 9,8.
Detrás de esos números hay personas que sufrieron en silencio, hay familias que duelan, hay ausencias que podrían haberse evitado. La licenciada en Psicología, Carla Scoreanzi (MP 2642) indicó a este medio que 8 de cada 10 personas que se suicidaron pidieron ayuda antes, no es cierto que “El que se quiere matar no avisa”, ni que hablar del tema genera un efecto contagio, todo lo contrario: “Hablarlo hace que deje de ser un tabú, que quien está teniendo pensamientos de muerte se sienta escuchado. Esto puede contribuir a disminuir la sensación de desesperanza instalada”.
Según la profesional entrerriana, el suicidio es un síntoma de otros trastornos, brota como si fuera el último remedio para apaciguar el dolor. Es un suceso multicausal: nadie se suicida sólo por quedarse sin trabajo, sólo porque termina una relación, sólo por problemas de salud o económicos. Muchos factores interfieren: problemas de salud mental sin atención o diagnóstico; duelo, pérdidas afectivas, crisis económicas, vitales; aislamiento social, discriminación, consumo de sustancias y violencia intrafamiliar.
La cartera de Salud provincial añadió que algunas alertas a tener en cuenta y que invitan a dialogar son: dolores físicos frecuentes (de cabeza, panza, etc.) sin causa médica clara; cambios bruscos en la conducta o el estado de ánimo; irritabilidad o impulsividad; aislamiento; tristeza constante, llanto incontenible. También puede ser indicador el bajo rendimiento en la escuela o las actividades que antes disfrutaban, el consumo excesivo de alcohol o drogas, los comportamientos autodestructivos (desde lesiones físicas hasta dejar de alimentarse o tomar medicamentos recetados necesarios para la salud física). Y tal como señaló Scoreanzi, las frases o amenazas relacionadas con el suicidio son pedidos de ayuda conscientes o inconscientes.
El dolor jamás debe minimizarse ni ocultarse, poder hablar de lo que nos atraviesa es la única manera de comenzar a desatar el nudo en la garganta.

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