La violencia de género en Santa Elena desata protestas

En menos de una semana, dos hechos aberrantes sacudieron a la comunidad santaelenense que salió a las calles a reclamar justicia. Los testimonios revelan el calvario de las víctimas y el hartazgo colectivo

Por Vicente Suárez Wollert

Santa Elena atraviesa días de conmoción y dolor. Dos casos de violencia de género ocurridos en apenas una semana pusieron en alerta a esta ciudad entrerriana y movilizaron a cientos de personas que marcharon para exigir justicia y el fin de la violencia machista que sacude a la comunidad.
El hecho más reciente ocurrió la noche del lunes pasado en inmediaciones de una zona conocida como El Polígono o El Tiro, donde una adolescente de 15 años fue víctima de violación. La joven se encuentra internada en el Hospital San Martín de Paraná, acompañada por su padre, mientras su madre y su abuela encabezaron la marcha de repudio que se realizó por el centro de Santa Elena.
«Justicia». Eso decía el cartel que llevaba consigo la abuela de N., la adolescente de 15 años que se recupera en el hospital luego de haber sufrido la aberrante violación. «Rompamos el silencio», «No es no», «Ninguna mujer está sola, somos muchas luchando por la Justicia». Las frases estaban escritas en carteles de cartón que portaban quienes participaron de la movilización para pedir justicia en el grave caso de abuso sexual de un muchacho de 22 años a una niña de 15.
«Pa’, me lastimaron». El mensaje llegó al teléfono celular de Gustavo pasada la medianoche del lunes. Fue enviado por su hija. El hombre se preocupó. Pensó en lo más común que puede suceder en una localidad como Santa Elena: que su hija había sufrido un accidente vial o tal vez había sido víctima de un hecho de inseguridad. Un robo quizás. Lo que nunca imaginó es que su pequeña había sido víctima de un brutal ataque sexual.
Gustavo relató los hechos desde aquella medianoche hasta las horas posteriores. “Mi hija me dio datos: el nombre y apellido del muchacho. Lo que ocurrió fue en la casa de él. Anoche, mi hija me manda un mensaje alrededor de las 0.30. Me pone: ‘Pa, me lastimaron’. Al instante me manda una foto de las piernas de ella y sangre en el piso, y las zapatillas todas llenas de sangre”.

Gustavo, padre de la víctima en diálogo con los medios.

“’¿Quién te hizo esto, hija?’, le digo y le pregunté dónde estaba. En ese momento jamás se me pasó esto por la cabeza. Pensé que había tenido algún percance o algún accidente. Cuando me pone ‘me lastimaron’, pensé hasta en una puñalada o no sé. Le pedí la moto a un amigo y salí a buscarla. Le pregunté bien dónde estaba. Me dijo que estaba en la esquina del Tiro, que mayormente lo conocen como el Polígono. Recorro ahí y no la veo, vuelvo para casa, no le digo nada a mi señora en ese momento, agarro WiFi porque justamente estaba con el teléfono sin Internet; le dije a mi hija dónde estaba que la fui a buscar y no la vi. Me respondió: ‘Estoy acá, vení, dale, ya salí, estoy afuera’. ‘¿Cómo que ya saliste, de dónde?’. ‘No quiero estar más acá’, me dijo, ‘dale, vení, por favor’. Cuando me dijo así, fui y la localicé; estaba debajo de un árbol, frente a una casa, en lo oscuro”, recordó el padre, aún conmocionado.
Los hechos que son materia de investigación ocurrieron, según el relato de la adolescente, en una vivienda de calle Mitre. La tarde del martes, personal policial realizó un allanamiento en esa dirección con una orden emitida por la Justicia de La Paz. El procedimiento tenía como objetivo el secuestro de elementos de interés para la causa, incluyendo prendas de vestir y teléfonos celulares que servirán para pericias informáticas.
En ese domicilio fue detenido LB, un jugador de básquet de 22 años, señalado como el presunto autor del ataque. El detenido fue trasladado a la Jefatura Departamental La Paz de Policía, donde quedó alojado a disposición de la Fiscalía y el Juzgado paceños. La audiencia imputativa está prevista para este jueves en los Tribunales de La Paz. Todo indica que será imputado por el grave delito contra la integridad sexual de la adolescente.
Horas después de los hechos, Gustavo manifestó su agradecimiento a los médicos y enfermeros del Hospital Santa Elena y del Hospital San Martín de Paraná. “Salvaron a mi hija”, dijo, emocionado.
La indignación y el dolor por estos casos llevaron a que familiares de víctimas y buena parte de la comunidad santaelenense se autoconvocaran para realizar una movilización que partió desde la Plaza Centenario hasta la Comisaría N°15 de la ciudad. La marcha se realizó en pedido de justicia por múltiples casos de violencia de género ocurridos en los últimos días, con especial énfasis en la violación de la adolescente y en otro caso aberrante que había conmocionado a la ciudad apenas días antes.
El 1º de enero, Santa Elena había sido escenario de otro hecho de violencia de género que mantiene detenido al policía Dalmiro “Bicco” Silván, de 35 años, imputado por privación ilegítima de la libertad y lesiones graves contra su entonces pareja, una joven de 18 años.
El relato de Desirée, madre de la víctima, permitió reconstruir las horas de terror que vivió su hija. Los hechos se iniciaron durante la madrugada del 1º de enero, luego de que la joven asistiera a un baile de Año Nuevo junto a Silván, quien actualmente se desempeña en Paraná, en la División GIA (Grupo de Infantería Adiestrada) de la Dirección Operaciones de la Policía de Entre Ríos.
De acuerdo a lo reconstruido por la madre de la víctima, el policía habría sacado a la joven del lugar por celos, la obligó a subir a su auto y la llevó hacia una zona alejada en la ruta en Santa Elena. Allí, mientras conducía, la habría golpeado brutalmente. En un momento, según la denuncia, la habría arrojado del vehículo en movimiento, provocándole severas lesiones en la cabeza y el cuerpo.
La joven perdió el conocimiento producto de la golpiza. Siempre de acuerdo a la denuncia presentada, el agresor la mantuvo en su casa con él hasta el 2 de enero, sin permitirle comunicarse libremente y sin brindarle atención médica pese a la gravedad de sus heridas.
Fue el estado en el que Desirée encontró a su hija, sumado a las contradicciones en la versión del policía, lo que la llevó a tomar la decisión de denunciar. A partir de sus sospechas y de su acompañamiento incondicional, la joven finalmente se animó a contar lo ocurrido, lo que activó la investigación judicial. La víctima también permanece internada en Paraná recuperándose de las lesiones sufridas durante el ataque.
Los dos casos ocurridos en menos de una semana dejaron a Santa Elena en estado de shock. La violencia ejercida contra ambas jóvenes, de 15 y 18 años respectivamente, refleja la gravedad de una problemática que trasciende a esta ciudad entrerriana pero que golpeó con particular dureza a su comunidad. La movilización fue una expresión del hartazgo social ante la violencia de género y un reclamo colectivo para que la Justicia actúe con celeridad en ambos casos. Las investigaciones continúan su curso mientras las víctimas transitan su recuperación, acompañadas por sus familias y con el respaldo de una comunidad que salió a las calles para exigir que hechos como estos no vuelvan a repetirse.

Seguí leyendo

Suscribite para acceder a todo el contenido exclusivo de El Telégrafo de Entre Ríos. Con un pequeño aporte mensual nos ayudas a generar contenido de calidad.


Ya soy miembro