Ramón Belén López escribió Airosa en el barranco (Ana Editorial, 2022). Compartimos uno de sus tantos textos históricos: una anécdota desconocida e inolvidable en la ciudad del norte entrerriano
Por Ramón Belén López
En la ciudad de La Paz se desarrollaron hechos deportivos, con historias muy interesantes, pero por algún motivo desconocido, no quedaron documentadas y pasaron al olvido. Como el día que Juan Manuel Fangio corrió por sus calles.
Turismo Carretera en 1948
Para el 24 y 25 de abril de 1948, el Club de Volantes Entrerrianos organizó la competencia Vuelta de Entre Ríos en la Categoría Turismo Carretera, a disputarse en dos etapas, que totalizaban un recorrido de 1503 km, sobre caminos de tierra. Participaron un total de 86 pilotos. Una de las ciudades por donde pasaron fue La Paz. El auto número 5 era un Chevrolet cupé 39 con motor 46 y quien lo manejaba era el legendario Juan Manuel Fangio, “el Chueco”.
El jueves 22 se dispusieron las pruebas de clasificación en un circuito cerrado de 2.600 metros de extensión, quedando las posiciones de salida de la siguiente manera: Juan Gálvez 1°, Oscar Gálvez 2°, Daniel Barragán 3°, Benedicto Campos 4°, Fangio 5° y luego, el resto de los competidores.
La primera etapa contemplaba un recorrido de 641 km. Se largó el soleado sábado 24 desde la ciudad de Paraná con llegada en Gualeguaychú. En la crónica de El Diario de Paraná puede leerse: “La concentración de los autos se realizó en la Plaza 1° de Mayo, desde donde en caravana se inició la marcha hasta el lugar de largada oficial, en la intersección de las calles Racedo y Ramírez. Los dos lados de la carretera que conduce a Diamante estaban totalmente cubiertos de público que puede calcularse en 5.000 personas. Fangio largó 5to. y a la altura de Nogoyá tomó la punta, puesto que no abandonaría, finalizando la etapa en primera posición”. En declaraciones a la prensa, “el Chueco” expresó: “La lucha fue un poco trabajosa debido a la lluvia, pero andando con cuidado y pantaneras hemos podido llegar felizmente”.
La segunda etapa contemplaba 862 km desde Gualeguaychú hasta la ciudad de Paraná, rumbeando al norte de la provincia. Partieron 44 máquinas en el regreso y Fangio continuó ganando el segundo día. El piso durante toda la prueba estuvo en perfecto estado, tal fue así que Fangio, en el último tramo entre La Paz y Paraná, cuando ya tenía la victoria en sus manos, logró un promedio excepcional de 142 km/h.
Por las calles de La Paz
El Diario de Paraná de fecha 26 de abril de 1948, con el subtítulo de “Fangio aumenta el promedio”, describió su llegada a nuestro pueblo. Relataba el enviado especial “la extraordinaria forma en que venía corriendo el puntero, hace que al llegar a La Paz, aumente el promedio de su marcha. A pesar de que lejos de acercársele, sus más inmediatos perseguidores, ceden ante su impetuosa marcha. Fangio sigue corriendo, parecería contra reloj. En esta ciudad se nota el repunte del corredor del coche 27, Ricardo Harriague, en tanto que los demás competidores luchan en forma tenaz, por los puestos de vanguardia. El ruido de motores, irrumpe veloz en la tranquilidad del pueblo”.

En referencia a la carrera y su paso por las calles de la ciudad, no se halló mucho material de archivo para consultar, por lo que se recurrió al testimonio de vecinos (memoria no escrita), sobre el tema.
El primero es de Erardo W. Arlotti (Lucho), persona ligada a una familia fierrera (su hermano “el Negro” fue Campeón Entrerriano de Turismo Cafetera) y además, fue relator de carreras automovilísticas en LT 40. “Yo era chico y recuerdo que vi esa carrera, parado en la esquina de Berutti y San Martín”. Continúa: “Venían desde Feliciano, ingresaron a La Paz, pasaron por calle San Martín (que estaba asfaltada hasta Sarmiento) y salieron por los Cuarteles camino a Paraná. Fue casi todo el día que estuvieron pasando, ya que algunos venían con tres o cuatro horas de diferencia y la gente se juntaba en la plaza para ver el paso de los autos. En lo que es hoy la rotonda, había un paso a nivel y una curva en la que entraban derrapando. Arriba del tanque de agua del ferrocarril estaba instalado un hombre que anunciaba el ingreso de los autos, ya que se veía la polvareda que levantaban después de pasar la zona de El Luchador”.
Como dato mecánico, agregó: “Uno de los autos al doblar, cortó un palier (en las inmediaciones de la casa de la familia Rabuffetti), un corredor que venía atrás, se bajó con la camisa abierta y camiseta debajo, le dio un palier y siguió viaje”. Corroborando lo narrado culminó: “En un Gran Premio Coronación de Fórmula 5 en Concepción del Uruguay, me encontré con Fangio y le comenté que era de La Paz, ‘el Chueco’ se acordaba de todo, de la carrera y por supuesto, recordó a nuestro pueblo”.
El otro testimonio es de Juan Antonio Geminiani (Yoyi), quien tuvo incursión en el automovilismo como piloto de carreras en TC 850, Monomarca Gol y la Copa Megane. “No tengo una experiencia personal, pero sí, lo que me transmitió el ‘Pelado’ Lezcano. Por ese entonces él vivía en la zona del Boulevard y contaba que muchos autos pararon en la esquina de San Martín y el Boulevard a cargar nafta en un surtidor de combustible, que por entonces había en el almacén de don Flores Abdó. Me contó que lo vio a Fangio y a otros muchos grandes, que pararon para aprovisionarse para luego salir por el camino de los Cuarteles, rumbo a Paraná”.
Dos datos de color
Las apuestas: se puede leer en El Diario de Paraná que “con singular entusiasmo se boleteó a los distintos coches, ascendiendo la venta a un total de 3.985 boletos, cotizándose favorito a ganador a J. M. Fangio (pagaba $31,50) y a placé a Abel Trápaga. Cabe consignar el inusitado sport que daría Bojanich (cuarto en la clasificación general), quien pagaría la suma de $1.340,80”.
Premios: además de la premiación oficial, cada localidad brindaba otros premios. La Comisión de la ciudad de La Paz instituyó la suma de $500, al ganador del tramo Gualeguaychú-La Paz. Además se describe: José García, La Paz: un corte de género al residente de La Paz mejor clasificado (se desconoce quién lo ganó). Osvaldo Sachetti: un cajón de vermut, al competidor que emplee el menor tiempo entre La Paz-Paraná.

La ciudad de Paraná era el punto culminante de la prueba. Desde temprano, una inmensa multitud comenzó a tomar ubicación sobre la Avenida Almafuerte, dispuesta a vivir la emoción final. A las 14:10, un avión anunció la llegada del primer coche y a los dos minutos se avistó en la curva de los Corrales, la silueta que avanzó velozmente hasta cruzar la línea de llegada donde 15.000 personas aplaudieron al brillante triunfador: Juan Manuel Fangio. En la clasificación general, Fangio totalizaba el recorrido en primer lugar, en un tiempo de 12:29’04” y a un promedio de 120,389 km/h.
Está sería la última victoria de “el Chueco” en la categoría. A partir del año siguiente, se concentraría en su trabajo europeo y esto lo obligaría a abandonar el Turismo Carretera.
Juan Manuel Fangio (Balcarce, 24 de junio de 1911-Buenos Aires, 17 de julio de 1995) fue un gran piloto de automovilismo argentino, considerado por los especialistas como uno de los más destacados profesionales del automovilismo mundial de todos los tiempos. Logró cinco títulos mundiales de Fórmula 1 durante las temporadas 1951-1954-1955-1956-1957 y los subcampeonatos de 1950-1953. Compitió en Grandes Premios de manera oficial para las marcas Mercedes, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari. Obtuvo 24 victorias, 35 podios, 29 pole positions y 23 vueltas rápidas en 51 Grandes Premios.
Relato: Rescate oral de los paceños Erardo W. Arlotti y Juan Antonio Geminiani.
Fuente: “El Diario”. Ciudad de Paraná. Edición de los días 23 al 26 de abril de 1948.
Airosa en el barranco
La picardía, los silencios, las trayectorias, la repetición, el resabio conforman un horizonte móvil de vivencias susceptibles de ser hilvanadas de diferentes maneras.
En este despliegue abierto de historias, Belén López invita a revisitar la vida paceña desde la potencia de lo múltiple. Más que una búsqueda, se trata de una exposición. Por cierto, una exposición amable y sensible, por momentos, muy cercana a aquella actitud infante que emerge ante la aparición de un imprevisto.
Porque es en la puesta en relación dónde halla un modo posible de entender a su querencia natal.
Acerca Del Autor
Ramón Belén López (La Paz – E.R.,1960) es médico, especialista en Ginecología y Obstetricia, con una extensa trayectoria desarrollada en su ciudad natal. Fue director del Instituto de la Mujer y de la Clínica del Norte, ocupando diversos cargos en las comisiones del Círculo Médico La Paz. En la parte pública, fue Director de Salud Municipal (2007-2011), referente local del Programa Nacional Municipios Saludables y coordinador de la Mesa Local de Salud La Paz.
En el ámbito comunitario, formó parte de la Intersectorial de Salud durante la crisis del 2001. También, fue responsable del Área médica en diversas ediciones del Triatlón de La Paz, asesor médico en la ONG Jinetes de la Vida (2013-2015) destinada a pacientes oncológicos y disertante de talleres para establecimientos educativos de la zona. Participó como integrante en las Comisiones Organizadoras de la Fiesta del Dorado y del Surubí Entrerriano y fue presidente de la Comisión de Festejos por los 80 años del Colegio Sarmiento (2016) y del Centenario de Patronato F.C. (2021). Actualmente, es integrante del Archivo Histórico de la ciudad de La Paz (primer presidente) y de la Biblioteca Popular “D.F. Sarmiento”.
Su interés por la narración y la vida local se ven plasmadas en sus escritos. Entre ellos, publicó “Una carta para usted, doctor” (1989) por la Confederación Médica de la República Argentina, “Enamorado de su acordeón” (2019) por UPCN y “No siempre curar” (2006), a través del Laboratorio Boehringer Ingelheim. Airosa en el barranco es su primer libro.

Seguí leyendo
Suscribite para acceder a todo el contenido exclusivo de El Telégrafo de Entre Ríos. Con un pequeño aporte mensual nos ayudas a generar contenido de calidad.

