Una H que suena

El heavy metal hizo resonar las oxidadas chapas de los galpones del puerto. Malón volvió a nuestra ciudad para sentir el abrazo de cientos de metaleros de todas las edades, en un clima de profunda hermandad

Por César Luis Penna

Malón convocó a tres centenares de metaleros para brindarles su show: tributo a Hermética. Homosapiens, la banda de nuestros vecinos fue parte del recital desde que lo anunciaron allá a principios de año. Un recital así se planifica con esos tiempos, al igual que las giras de estas bandas nacionales que mueven multitudes. 

Como Dios manda, el tributo a la H vino a Paraná un sábado, un día antes pasaron por Concordia, lugar que llenaron también. El detalle del día no es menor debido a que ese día los trabajadores pueden asistir sin poner peros ante “la inasistencia”. Al igual que el recital de Horcas, este abría sus puertas a las 21 y media hora después arrancaría la primera banda Osafim. Jamás escuché de tal cosa. 

En la tarde de ese mismo día me había llegado la información que la banda principal arrancaría a las 23.30, así es que me tomé todo con calma y calculé para llegar a eso de las 22. En el camino me topé con unos controles recaudadores, esos que son sólo para los trabajadores, porque nunca veremos a esos autos carísimos de las patentes pintadas de blanco, las motos que las esconden al costado para no pagar multas, ni aquellas que ni guiños tienen. Cómo olvidar esas camionetas gigantes con vidrios polarizados que ocupan más de media calzada y van a mil siempre. Por suerte la onda verde me llevó sin ningún problema. 

La zona portuaria estaba llena de autos y motos, mientras llegaba no vi a nadie conocido en las afueras así es que esta vez sólo entré. Mientras entraba escuchaba una banda que realmente desconocía y que no estaba en los afiches. El muro de recitales anteriores no estaba y teníamos una temperatura de unas décimas nada más, el lugar estaba repleto hasta afuera. Una gran isla de sonido llena de luces y digital ocupaba justo el medio. No veía a ningún conocido, hasta que vi a Lisandro, un amigo de toda la vida y vecino, junto con su hermano Joaquín. Nunca los había visto en un recital de metal y menos viendo a la H. Juntos escuchamos por primera vez, hace un poco más de 30 años, a Hermética y los primeros temas de Malón, Almafuerte y Metallica, entre tantas bandas.

Me fui a dar una recorrida por el lugar y la encontré a la Pao, que estaba sola entre la multitud; la malincheada de la cual forma parte llegaría más tarde. Casi me quedo por ahí, pero tenía la necesidad de recorrer el lugar. Una muchedumbre ocupaba el bar-boliche y nadie se movió un centímetro en los minutos que pasaron entre la primera banda y la segunda.  

Se vienen los sapiens

A la hora indicada Homosapiens subió al escenario con Hormiga en el bajo, Walter Zapata en la batería y el Heavy en la voz y guitarra. Un audio de un manifestante enojado y denunciando la venta de tierras en la Patagonia y demás dio comienzo a su presentación, la gente avivó y aplaudió ya desde ese audio hasta el final de la presentación de los muchachos. Una banda con 25 años en los escenarios gritando las verdades que nadie quiere gritar y que muchos quieren tapar. Han sido hacedores del Lakos Fest en el Anfiteatro, donde pasaron decenas de bandas; festival que lleva el nombre de su amigo y compañero de banda en homenaje. Una banda heavy metal donde la discusión sobre el metal y la política nunca tuvo cabida, porque de entrada entendieron cómo era la cosa. Uno de sus temas más sentidos es el que en todos los recitales suena como un pedido de justicia para Romina Iturain, y Eloísa Paniagua, asesinadas en el 2001. En su letra dice: 

¡Mierda! ¡Mierda es lo que veo yo!

Por culpa de Montiel y su gente,

dos mil uno está presente,

mataron a dos pibas inocentes, 

¡policías escuadrones de muerte!

¡Mierda! ¡Mierda es lo que veo yo!

Si la historia no se cuenta como es, se la lleva el olvido. Los cantos contra la mala policía y la violencia institucional fueron parte de la noche, y lo son siempre. En medio del recital mis vecinos comentaban lo bien que se escuchaba el bajo y la verdad es que la banda sonaba sólida, la instrumentación se escuchaba muy bien y salía todo parejo. En un momento se desconectó el cantante y la batería hizo la introducción de Castigador por Herencia, un tema de Malón que no tocan desde hace cuatro o cinco años. La gente ardió en un segundo, al compás de la batería gritaban tan sólo para prepararse para lo que venía. Una gran presentación que dejó a muchos con la boca abierta, chicos jóvenes y grandes comentaban lo mismo: ¡Che, qué buena banda esta!

El mismo cantante me decía ante la consulta de qué le había parecido el reci: “¡Tremendo! ¡Queremos guerreros, no esclavos! Ojalá sirva de algo”. 

Claro que siempre sirve, todo mensaje llega, más o menos tarde algún gurí de los que fueron se va a animar y va a proyectar su banda, con sus propias letras, tal vez inspiradas en nuestros vecinos los Homosapiens. 

Recreo para ver la H

Pasó media hora y todos seguían en su lugar, la cantina funcionaba a full, entre el público se veía a chicos, adolescentes y pre abuelos, de esos que entendieron la canción y no calzaban gorros frigios (muchos calzan gorros frigios solamente por ser calvos). Las señoras y chicas metaleras estaban ahí ya no sólo para acompañar, sino para ser protagonistas y cantar las letras que nos forjaron a todos. En un momento tenía a una señora rubia a un costado que agitaba y cantaba todos los temas. 

La lista de temas para festejar los 35 años de Ácido Argentino fue la misma de toda la gira que comenzó el 3 de abril de este año, recorriendo casi todo el país y países como Costa Rica, Colombia, Perú, Chile y que terminaran en España y Uruguay allá a fines de noviembre. Su próxima fecha será de telonero de Iron Maiden que en estos días toca en nuestras tierras. 

Pasaron un par de temas y la voz de Claudio O’Connor dijo: “Un homenaje a nuestro compañero Ricardo Iorio, a nuestro compañero Pato Strunz, a ustedes y a nosotros también porque no”. Saludos muy festejados por los presentes, nunca imaginamos escuchar el nombre y el apellido del prócer del metal por parte de su excompañero. Festejamos la unión y desde el tema uno la voz de la multitud tapaba la voz del cantante en cada canción. La euforia del pogo no paró en toda la noche. Por momentos la legión de prejubilados del metal saltaba como hacíamos en los noventa para sentirnos en hermandad. Las latas pasan de mano en mano compartiendo sin mezquindades ese líquido que nos refrescó desde nuestra juventud.  

Vida impersonal

“Ya no maltrates a tu animal, pues no lo debes vencer sino amar y salvar, te lo digo antes de que estés… ahogado por la pared que sostiene las últimas sombras…” Nunca imaginé que una multitud cantara esa introducción escrita por Ricardo allá en los ‘90. 

Trataba de sacarle fotos a la banda, pero era complicado; al Tano Romano (guitarra) lo tapaba la gente y no lo veía, a Carlitos Cuadrado (bajo) tampoco y Claudio (cantante) se movía para todos lados y no lo podía enfocar, andaba maquillado con una base blanca, los ojos con una sombra gris y unas rastas negras que terminaban en rojas. En las fotos del Instagram de la banda no se ve ese detalle por las luces, pero viene así desde el comienzo de la gira. Podrán decirle algo, pero Ozzy cantó 60 años maquillado, los gringos no saben qué máscara inventar para salir al escenario sin dar la cara y ni hablar del Glam… ¡Seamos buenos! Ver algo distinto suma un montón. Cada cual cubre su lacra, cada cual su lacra oculta dice Memoria de siglos, el tema que nos marcó para siempre, ya que vimos la alta intelectualidad expresada por Ricardito Iorio.    

Pasaban los temas y recordaba cuando el Tano vino con Razones Conscientes y nos recibió a todos, nos abrazó y nos firmó todo lo que le acercamos, así como cuando O’Connor vino con su proyecto solista e hizo lo mismo. Esta vez unos guardias de seguridad nos sacaron del bar, tiempos distintos estamos viviendo. 

El festejo de los 35 años culminó tocando todos los temas del tan icónico trabajo, incluso En las calles de Liniers cantado con la voz distorsionada, aguda y precisa de Claudio. A diferencia de otras veces esa voz se escuchaba muy bien, cosa que agradecemos porque realmente sufrimos cuando se escucha un sobre esfuerzo, cuando entra mal o cambia hacia una voz más grave cuando se le cansa la garganta. Verlos felices sobre el escenario es todo lo que queremos, porque así lo somos nosotros. 

Algunas que todos sabemos

Los temas más cantados fueron Del camionero, Gil trabajador que terminará con: “¡Para todos los trabajadores! Ayer, hoy y siempre… ¡Viva Perón!”, inesperado para todos, pero bien recibido. El otro tema fue Olvidalo y volverá por más, nuestro himno de los ‘90, un tema cargado de verdades, denuncias y con un ritmo de balada. Sí, el metal es lo opuesto a la política y siempre lo ha sido y oponerse es una posición política. Si nosotros no lo hablamos ¿quién lo va hacer? ¿Los mismos de siempre que se venden y ocultan verdades por un departamento, unas tierras o cuentas en Suiza?  

El frío manantial y lo último

Recorriendo el disco Víctimas del vaciamiento, se escucharon los acordes de Cuando duerme la ciudad, se me vinieron a la mente los miles de veces que me volvía desde el centro cuando salía de la facultad, sólo para ahorrar esos pesitos para poder estudiar y muchas de esas veces iba cantando esa canción para no sentirme tan solo. Un manantial frío brotó desde mi vista y no lo podía parar, recién para el final pude coordinar el último Oooooh y salir de esas aguas. Porque la música es así, te llena de energía, alegría y congoja a veces. El último tema de la lista fue Soy de la esquina, después de un leve descanso volvieron para hacer Masa anestesiada y Tú eres su seguridad. Dos grandes temas de esa banda fundada por Ricardo Iorio junto al Pato, el Tano y Claudio, letras y melodías que hemos llevado en los oídos durante 30, 35 y 40 años, temas que hemos cantado en todos los fogones donde hubiere alguna criolla. Verdades, deseos, sentimientos, críticas sociales y personales, políticas y humanas… una energía latente que se llama Hermética.

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