Ante El Niño, especialistas de la UADER y vecinas del suroeste paranaense se reunieron en el Merendero Lucerito para abordar los riesgos climáticos, medidas colectivas y la prevención de leptospirosis y dengue
Por Pablo Felizia
Caía la tarde en el barrio Los Berros de Paraná. Era lunes y todavía, en la calle, se veía ese movimiento previo al cierre del día. En el Merendero Lucerito, un grupo de mujeres se dispuso a charlar alrededor de una pregunta: ¿Cómo nos preparamos y nos cuidamos ante El Niño? La actividad fue organizada en el marco de la práctica educativa territorial «Construcción colectiva de espacios socioeducativos y promoción de derechos de niños, niñas y adolescentes» de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) de la UADER y contó con las disertaciones de la Dra. Silvina Saavedra (médica veterinaria y especialista en Epidemiología – FCVyS-UADER) y la Dra. María Laura Visintini (geógrafa y especialista en Riesgos de Desastres – FHAyCS-UADER).
Entre las presentes se encontraba Mara Robin, referente del barrio y del Merendero Lucerito. Ella, junto al grupo de mujeres que participaron, conocen el barrio y las zonas de riesgo. Saben dónde corren los arroyos, en qué lugares entra el barro a las viviendas, las condiciones de vida de sus vecinos, sus anhelos y necesidades urgentes. A esas experiencias se sumaron dos exposiciones dinámicas, claras y profundas.
Preparándonos en el barrio Los Berros ante la llegada del evento El Niño: cuidados y acciones preventivas fue el título de la iniciativa. La primera en tomar la palabra fue la doctora Visintini, quien abrió con la explicación de qué es El Niño, cómo se produce y cuáles son los pronósticos actuales para nuestra región. Describió, además, las particularidades de este fenómeno con su severidad: mayor temperatura, lluvias con tormentas fuertes en cortos períodos de tiempo con grandes precipitaciones, y la crecida de ríos y arroyos. Ubicó a Entre Ríos y a Paraná en mapas generales y al barrio Los Berros con sus detalles y características.

Algún desprevenido podría inferir que Los Berros está lejos de la costa del río, y es cierto. Pero tiene arroyos como el Tuyucuá y zonas altas donde las aguas corren; los pronósticos de lluvia forman parte de las preocupaciones colectivas.
Entonces aparece la necesidad de llevar adelante acciones comunitarias como conocer el barrio y sus problemas, detectar los espacios con pastizales, las zonas inundables, los lugares donde se junta barro enseguida, si hay cables eléctricos en riesgo o desagües tapados con basura. Y también las medidas familiares e individuales: proveerse de agua, tener a mano los documentos, limpiar patios y desagües y contar con medicamentos de reserva si se padece alguna enfermedad crónica, entre otras.
Sí, todo eso en este contexto económico tan complejo y difícil. Quizás por eso las actividades como la realizada esta semana adquieren una gran importancia en estos momentos previos a la llegada de las grandes tormentas. Y si se diera que los pronósticos fallan y no llegan, mejor; pero los modelos científicos advierten una y otra vez sobre la importancia de estar preparados. En el caso de tener que salir de una vivienda, los vecinos deben saber a dónde ir y en qué lugar encontrarse, siendo esa una de las preocupaciones y tareas a resolver para las próximas semanas en Los Berros.
La doctora Saavedra, previo a su exposición, tuvo dos intervenciones clave: detectar las viviendas donde haya niños y ancianos y buscar el carné de vacunación, ir al centro de salud y colocarse la antitetánica en el caso de no tenerla al día. Dos tareas previas y posibles.
Llegado el momento de su disertación, habló de la leptospirosis y lo hizo de una forma tan clara y fácil de entender que todos los presentes aprendieron aspectos nuevos y necesarios para prevenir esta enfermedad que, de tratarse a tiempo, puede resolverse de forma rápida y sencilla, pero que de lo contrario puede traer graves consecuencias e incluso la muerte.

Si bien uno suele vincular la leptospirosis únicamente con las ratas, Saavedra explicó que también la transmiten los perros, los caballos y los cerdos, animales presentes en el barrio. Brindó detalles sobre la manera en que la bacteria puede llegar a una persona, las medidas de seguridad que se pueden tomar y cómo abordar los primeros síntomas: “Si hay fiebre, por lo que sea, lo primero que tengo que hacer es ir al centro de salud”, dijo sin vueltas. Agregó que es fundamental aclararle al médico si se estuvo expuesto a zonas húmedas o con potencial presencia de la bacteria para que pueda evaluar los síntomas con precisión. Además, ofreció diversas pautas sencillas para evitar la presencia de roedores dentro de los hogares y en sus cercanías.
Después abordó el dengue, el zika y la chikungunya. Para quienes no viven en el Litoral argentino, la leptospirosis o las enfermedades transmitidas por mosquitos pueden parecer lejanas al fenómeno de El Niño, pero quienes habitamos la región sabemos que cuando crecen los ríos, llueve más de la cuenta y se anegan calles y patios, estas patologías se desarrollan a gran velocidad, al igual que las gastroenteritis, por nombrar alguna otra.
Saavedra describió el ciclo del mosquito Aedes aegypti, su forma de picar y dónde pone los huevos. Con esa explicación, sumada a distintas maneras de evitar la acumulación de agua en cada casa, avanzó sobre la prevención de estas enfermedades.
La charla se extendió con nuevos intercambios. Entre las mujeres presentes surgieron otras inquietudes como, por ejemplo, de qué manera se pueden llevar estas exposiciones a otros barrios de la ciudad, es que tienen familiares y amigos en otras zonas. Al contar con la información precisa y sumarla al conocimiento territorial, quedaron claras las distintas tareas posibles a realizar en Los Berros en las próximas semanas para tomar en las propias manos el cuidado personal y comunitario.

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