Por Eduardo Mariano Lualdi – Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
Un avión militar Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos aterrizó en Ushuaia transportando una delegación bipartidista de congresales de ese país. La comitiva la encabezó Howard Morgan Griffith. No se dieron a conocer los nombres del resto de los visitantes.
Howard Morgan Griffith es republicano. Representa al 9° distrito de Virginia en la Cámara de Representantes de EEUU desde 2011. Fue legislador en la Cámara de Delegados de Virginia (1994–2010), donde ejerció como líder de la mayoría republicana. Es miembro de peso del Comité de Energía y Comercio, uno de los más influyentes del Congreso. Como era de esperar, el gobierno provincial fue ignorado olímpicamente por el gobierno nacional. Para Milei y Quirno el respeto a los derechos de las provincias no vale ni una llamada telefónica. No es de extrañar. Para el gobierno de La Libertad Avanza, la constitución es un papelito que puede ignorarse las veces que se desee. Para muestra: la llamada Ley Bases es, de hecho, una reforma constitucional encubierta. Pero como en este país a pocos les calienta la violación sistemática de la Constitución, todo sigue como si nada. Como la visita de los estadounidenses que fueron y vinieron a Tierra del Fuego como Pancho por su casa. ¿Y el ministro de indefensión nacional? Bien, gracias. Si te he visto, ni me acuerdo.
Esta visita se produjo luego de la intervención del gobierno nacional al puerto de Ushuaia. Se ha escrito mucho sobre este punto y sus implicancias. No vamos a redundar en el análisis. El 6 de febrero, se realizará un abrazo a la Casa de Tierra del Fuego –en Bueno Aires– en repudio al decreto presidencial.
Nos interesa ver esta medida desde otra perspectiva. La de la desintegración nacional en ancas de una política de entrega y sumisión a los intereses políticos, económicos, diplomáticos y militares de Estados Unidos (EEUU), el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel.
¿A qué está dispuesto el gobierno nacional? A ceder de facto el control militar de Tierra del Fuego. Después verá si puede ceder ese control “legalizado” con un DNU o una ley que avala el parlamento. Ese control, sumado al dominio británico desde las usurpadas Malvinas, define al Atlántico Sur como un “lago” de EEUU/Reino Unido/OTAN/Israel. Este “lago” estratégico pone bajo su “paraguas” todo el Sector Antártico Argentino, el ya bautizado por los colonizadores británicos “Tierras de la Reina Isabel”, y avanza en la disputa de todo el continente antártico. Así se ejercerá un control absoluto de la más importante vía de navegación comercial y militar, el paso del Atlántico Sur-Pacífico Sur y del Atlántico Sur-Índico Sur.
Milei no se anda con chiquitas. Así como viola una y otra vez la Constitución Nacional usando indiscriminadamente los Decretos de Necesidad y Urgencia ante la impávida mirada de congresales, fiscales y jueces, no tiene reparos en ceder de hecho el control de Tierra del Fuego para hacer de esta isla la base de operaciones de las fuerzas militares de la entente militar mencionada líneas arriba.
Lo curioso es que esto no solo es respaldado por la troupe política oficialista y sus ocasionales socios, sino por sectores militares que se han pasado la vida hablando de la integridad territorial y hoy, ante el proyecto neorivadaviano de disolución nacional y desintegración territorial, hacen como el perro que volteó la olla. ¿Ocupación colonial de nuestros territorios? ¿Pretensiones colonizadoras de más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorio argentino? ¿Amenaza sobre el Sector Antártico Argentino? ¿Remate de todo el patrimonio nacional para lo que se reivindica el proyecto Videla-Martínez de Hoz y el del menemismo? ¿Endeudamiento sistemático a manos de la usura internacional? Subordinación y valor para servir a Milei. Como dice el refrán popular, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Es que Dios ciega a quien quiere perderse.La visita a Tierra del Fuego, replicada luego con otra a Neuquén, no es sino demostración inocultable de una política de subordinación a poderes extranjeros.
Cuando fuerzas extranjeras avasallan la soberanía de las provincias con el aplauso del ejecutivo nacional, o negocian con gobiernos provinciales por su cuenta, “de gobierno a gobierno”, lo que se va consolidando es el proyecto de balcanización de nuestra patria. De la connivencia de gobiernos imperialistas extranjeros y oligarquías provinciales no puede resultar más que un grave perjuicio de todo el pueblo de la nación. Balcanizar América Latina y, en particular, Argentina, es un viejo proyecto imperialista y colonialista. Divide y reinarás. Principio que se aplicó en su momento a las nacientes naciones americanas en el siglo XIX. Y acá en el tiempo, el que se aplicó a sangre y fuego en Irak y hoy se busca imponer en Irán. Partir Irán en cuatro partes abriría el camino directo a completar el cerco sobre Rusia y China; pondría a EEUU en las fronteras rusas y chinas y daría un vuelco en la disputa interimperialista en una región de alto valor estratégico.
En el caso de Palestina, la decisión de EEUU/Israel con aval de muchas potencias europeas y Japón va más allá; se trata del exterminio del pueblo y la nación palestinos.
Facilitar la división de Argentina en tres, cuatro o seis porciones, fáciles de manipular y saquear, es a donde conduce la política del gobierno de Javier Milei. El viaje militar de los congresistas de EEUU es un jalón más en este camino.
Con un gobierno invertebrado como el de La Libertad Avanza, calado hasta la médula por la corrupción institucional y un servilismo que no tiene parangón, el proyecto de balcanización de la Argentina avanza sin prisa pero sin pausa. Con o sin uniforme militar, no conviene ante estos graves sucesos, subestimar ni hacerse el distraído.
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