El río Uruguay no se vende

En Colón crece la tensión con el emplazamiento de la planta de combustibles HIF Global en Paysandú. Advierten que además quieren instalar una nueva pastera. Bregan por la unidad de los pueblos

Por Camila Gomez

Una historia que se actualiza. Una lucha que no cesa, sino que crece semana a semana en el Puente Internacional Artigas, que une a las ciudades de Colón y Paysandú (Uruguay) y sus pueblos.
El gran enemigo es la empresa internacional de biocombustibles, HIF Global, que quiere instalar una refinería en la República Oriental. Desde junio de 2025 se conformaron asambleas de vecinos para proteger el río y las actividades económicas de la región.
Carlos Serratti integra la Multisectorial Somos Ambiente y explicó a este semanario: “Estamos ante un potencial conflicto entre la instalación de HIF en la ciudad de Paysandú y lo que esto está provocando en la región de Tierra de Palmares, que es una localidad donde la cabecera es Colón y conforman otras ciudades adyacentes, vecinas. La instalación de HIF frente a Colón, a 3.500 metros, está en proceso de evaluación de impacto ambiental. La empresa está desarrollando sus obligaciones administrativas frente al Estado de Uruguay luego de haber recibido la validación ambiental de la locasión, esto fue en diciembre, y a partir de ahí se le plantea a través del Ministerio del Medio Ambiente de Uruguay una serie de requisitos a cumplimentar para la realización de la evaluación de impacto ambiental”.
El pedido argentino es la relocalización de la planta. Carlos Serratti sumó: “La última noticia que nosotros recibimos fue que se le pide a la empresa que haga la evaluación ambiental sobre el territorio de la República Argentina, en este caso la localidad vecina de Colón y las otras localidades adyacentes, que están en un radio menor a los 10.000-11.000 metros de la instalación de la planta. Colón está, enfrente, Pueblo Liebig, poquito más distante y San José, está a 11.000 metros aproximadamente del emplazamiento de la futura industria. La empresa tiene que considerar la potencial afectación sobre este tipo de poblaciones, no solamente los aspectos ambientales, sino también sociales, fundamentalmente, y económicos. Esa es la situación actual, no sabemos los procedimientos, los procesos, cómo se van a ir dando, pero estamos en esto, en la lucha”.


“Además de la instalación de HIF sobre el río Uruguay frente a Colón, desde Paysandú se ha manifestado la intención de poner una planta de celulosa similar a las existentes para la fabricación de papel Tissú, en volumen un poco más inferior, pero básicamente es una planta de producción de pasta celulosa. Esto acrecienta la preocupación, Colón es una ciudad que presta servicios turísticos y además toda esta zona es productora de alimentos, la industria avícola es muy importante”, añadió con preocupación.
En este sentido, desarrolló: “Las consecuencias que pueden generar esta dualidad industrial justo frente a las costas de la ciudad de Colón es un tema complejo desde lo ambiental , social y económico” pero se está generando cada vez más movilización, “están participando cada vez mayor cantidad de personas porque se empieza a ver la conciencia y en paralelo comienza a aparecer el enojo. Al principio era una incredulidad porque siempre fue un área natural protegida, acá enfrente incluso se habría hablado en su momento de hacer un parque binacional hace 20 años atrás. Entonces siempre se tenía la idea de que esa área de la República Oriental de Uruguay, que está frente a Colón, todo el territorio continental del Uruguay, iba a ser área natural protegida. En el 2017-2018 se presenta un proyecto y se lo aprueba sin la declaración, pero ese proyecto es el más viable que se había presentado, esa zona iba como candidata a ser área natural protegida”.
Sin embargo, Carlos Serratti expresó: “De pronto aparece esto de un día para otro, que se iba a instalar una empresa de hidrógeno verde, se dijo en ese momento, que en realidad es una empresa de producción de combustible, hidrógeno verde junto al dióxido de carbono, que también lo van a producir en la empresa. Estos son dos insumos de los cuales se obtiene metanol. Al principio iban a ser 560.000 toneladas por año, después se transformaron en 876.000 toneladas al año, es una enorme industria. Así que la población está resistiendo esta situación, está pidiendo, se ha solicitado, incluso ha participado el gobernador Rogelio Frigerio también en esto, es decir, relocalícenla, porque esto va a ser un problema, no solamente de la afectación en los aspectos económicos o de salud de la población de Colón, incluso culturales, sino también en las relaciones entre los pueblos. Fundamentalmente esto porque ya está empezando, ya hay algunos resquemores que empiezan a manifestarse entre los que están a favor y los que están en contra de la instalación de esta industria. Y es una decisión política del Uruguay de que si hay algún tipo de enfrentamiento por los terrenos, la responsabilidad está ahí, porque uno no puede quedar impasible ante una situación que puede ser considerada una amenaza, como es en este caso”.
“Bajo la actual connotación de evaluaciones de impacto, las afectaciones que puede llegar a generar, no tenemos garantía de que no puedan producirse. Es decir, por las características de los combustibles y por el volumen que van a producir, siempre existe la posibilidad de que algún aspecto negativo pueda producirse. Esta es la preocupación que ha despertado. Los próximos objetivos son un proyecto presentado ante la legislatura de la provincia de Entre Ríos, para que se declare de interés provincial esta situación, porque es la Perla del Litoral, como se la ha denominado y se la conoce a Colón y a esta región, que está en riesgo de esta situación, y frente a una población que también es vulnerable, porque no hay forma de poder retener ninguna contingencia negativa que se pueda generar en la empresa, por la distancia, 3.500 metros, a 4.000 metros está el hospital San Benjamín, está la escuela Juan José Paso, que son instituciones importantes dentro de la comunidad, y se encuentran a escasa distancia”.
Carlos Serratti además, sostuvo: “Por otra parte, el mensaje que se intenta transmitir es que han existido muchas instancias de colaboración entre Paysandú y Colón, son dos ciudades vecinas con amistades profundas de hace mucho tiempo, y justamente esta enemistad que empieza a aparecer es lo que va a afectar a las relaciones de las poblaciones. Los gobiernos pasan, toman las decisiones que tienen que tomar, muchas veces equivocadas, como lo estamos viendo, y los que quedan enfrentándose a esas situaciones desagradables son los pueblos, y esos pueblos son los que hacen la historia, son los que construyen la historia”.
El domingo –1° de marzo– una delegación uruguaya visitó una planta piloto experimental que tiene la empresa HIF en Magallanes, en Chile y, según Carlos Serratti volvieron “fascinados” y con la idea de acelerar el proceso de apertura de la planta frente a la ciudad de Colón. “Hay que advertir que la empresa es 700 veces más chica que la que se va a poner acá. Allá es experimental, y acá van a producir 2.400 toneladas por día de metanol, y allá producen 4 toneladas diarias. Esa es la diferencia. Y por otro lado, la población más cercana, que es Punta Arenas, está a 30 kilómetros, y nosotros estamos a 3.000 metros, con una población aproximadamente de 55.000 habitantes que puede ser afectada. Esa es la situación que estamos viviendo, la preocupación se acrecienta día a día, y esperemos que esto llegue a buen puerto, que se pueda determinar una salida honorable para todas las partes, que sea una salida para la necesidad de empleo que tiene Paysandú, y que sea una salida para la tranquilidad de toda la gente que ha venido invirtiendo en estos últimos 30, 40 años en esta zona de Colón, tanto en la producción de alimentos como en los servicios turísticos”.

Cuarta caravana contra la refinería
El domingo 1° de marzo, la comunidad volvió a unirse en una caravana contra HIF Global, cruzando el Puente Artigas desde Colón hacia Paysandú. Los asambleístas realizaron una proclama que postula: “Nos encontramos en la cabecera del Puente Internacional Artigas, una vez más, para volver a decir que ¡no queremos la planta de combustibles sintéticos de HIF Global frente a nuestras costas! Queremos sostener nuestros proyectos de vida, de trabajo, de desarrollo preexistentes y que se respete el cuidado de nuestra salud y el ambiente. Como si nuestro reclamo no significara nada, en estos días se conoció la noticia de la instalación de una nueva planta de celulosa en el Uruguay, presentada amablemente como “planta de papel tissue”, a la que los funcionarios de Paysandú manifestaron que “pondrán la alfombra roja para que se instale en Paysandú”… También les decimos: ¡no queremos una nueva pastera en el río Uruguay!
Pedimos que el gobierno uruguayo escuche, ¿son conscientes de que están promoviendo la enemistad entre los pueblos? Y al gobierno argentino, les pedimos que defienda los intereses de sus representados.

Mientras los caminos institucionales no avanzan o se cierran, mientras los discursos institucionales de hermandad y paz entre ciudades quedan al desnudo como palabras vacías, y mientras los intereses espúreos buscan confrontar a las comunidades vecinas para su beneficio, son los pueblos quienes abren verdaderos canales de integración, quienes construyen puentes de diálogo”. Y añade: “Esta semana se desarrolló el primer encuentro entre organizaciones del Uruguay y de Argentina, para dialogar sobre modelos productivos e integración genuina. Integrantes del PIT-CNT, de la UDELAR, de AUTE, de foros ambientales del sur de Chile, y organizaciones de distintos puntos de Argentina y del río Uruguay, hemos analizado de manera colectiva diferentes proyectos que buscan imponerse sobre los territorios, sin considerar la vida de sus comunidades y con la venia de los gobiernos de turno. Los compañeros de Chile han compartido de primera mano las mentiras de la planta piloto experimental de HIF Global en Magallanes, mientras una delegación de ediles y funcionarios se encontraban allí de visita, para brindar un mensaje de las bondades de esta industria, que lo único que tienen de verde, son los dólares que pasan de mano en mano. Omiten decir que esa planta es 600 veces más chica que la que piensan construir acá, y que la población más cercana se encuentra a 30 km. de distancia, y no 3.000 m. También omiten que la supuesta generación de trabajo que prometen, no cubre ni siquiera los puestos perdidos recientemente en Paysandú y que por el contrario, afectará los puestos de trabajo de este lado del río por la disminución de actividades económicas que provocará su instalación”.
“Por último, queremos señalar ciertos interrogantes que nos genera la incorporación de la ciudad de Colón en el Estudio de Impacto Ambiental. En primer lugar, decir que lo conveniente sería incluir a toda la región de Tierra de Palmares que será afectada, y no sólo a Colón. Por otro lado, el estudio, ¿incluirá los potenciales efectos en la salud de la población? ¿Se tendrán en cuenta las afectaciones económicas? ¿Se tendrán en cuenta los componentes climáticos? ¿Se consultará a profesionales y científicos argentinos? ¿Cuál es la localización alternativa propuesta, si el estudio determina la futura afectación? Por lo pronto, desde acá, seguiremos luchando por la defensa del río, del territorio, de nuestra vida. El río no se vende, se defiende”, concluyeron.

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