El economista Néstor Forero propone un plan urgente para frenar el abuso financiero, recuperar el poder de compra de los trabajadores y devolverle certezas a la industria y a productores agropecuarios
Por Pablo Felizia
Aparecen deudas por todos lados. Las familias sacan créditos, revientan las tarjetas y las billeteras virtuales, compran para comer, pagar la luz y el gas, para la ropa y el alquiler; son trabajadores, productores agropecuarios pequeños y no tanto, los que sostienen talleres o industrias de distintos tamaños, comerciantes. La lista es larga como la angustia que esto genera. No hay un mango, aquello que se produce o se producía no se vende. Néstor Forero es economista, auditor judicial de la deuda externa –el único contador público nacional que fue designado por el juzgado para investigarla–, ha publicado libros y ofrecido conferencias en países como España, Italia, Grecia y en Latinoamérica. Desarrolló una propuesta para solucionar este gran problema, un punto importante para agregar en programas políticos.
“La propuesta la planteé hace más de dos años, todavía estaba Sergio Massa en el gobierno como ministro de Economía, pero es válida, sigue siendo válida y sigue siendo palpable en la medida que tengamos un gobierno nacional y que defienda al pueblo –dijo Forero al semanario El Telégrafo de Entre Ríos–. El tema es el siguiente, con la caída de la producción, con tantos sectores y los grandes sectores en recesión, con el pueblo sobreendeudado, la caída del empleo, la desocupación y los salarios que están apenas sobre el límite de la pobreza, o muchos por debajo, se hace necesario pacificar las familias. Si queremos organizar la sociedad, si queremos salir adelante, tenemos que pacificar y evitar las angustias de las familias”.
Forero sostuvo que en Argentina hay tres sectores que han ganado mucho dinero en los últimos tiempos. “Esos tres grandes sectores son el sector agropecuario, el sector minero y el sector financiero”. Los gráficos, las tablas, pueden mostrar crecimiento pero, por el contrario, grandes sectores de la población están deprimidos.

“El sector financiero solo explica dos puntos del crecimiento del PBI. Es decir, esos dos puntos, ese crecimiento, se deben a la usura. Se debe a que sobreendeudaron a los trabajadores, a las familias argentinas. Y todo amenaza con ejecutar esas deudas y que el pueblo argentino quede desprovisto de su propiedad y de sus herramientas de trabajo. Entonces se requiere de unas medidas urgentes”, señaló y agregó: “Esas medidas urgentes son para que aquel que produjo el daño, produzca también la solución”.
Forero propone que primero se suban los encajes bancarios, que es la inmovilización de los depósitos bancarios en el Banco Central. “El Banco Central entonces tiene que comprar toda la deuda de los particulares, toda la deuda financiera de las familias, toda la deuda institucionalizada. Como realiza una compra por volumen y porque paga al contado, tiene que tener un gran descuento. Ese gran descuento se lo debe transferir a las familias, a los endeudados y darles un plan de pagos de cinco años para evitar el abuso financiero y permitirle que cada uno haga frente a sus obligaciones, ajustando por el índice salarial. No por la tasa de interés, no por la inflación, sino por lo que efectivamente cobran los trabajadores, los asalariados”.
Al darle un plan de pagos de mediano plazo –cinco años– va a permitir a las familias evitar la angustia de correr siempre detrás del dinero y recuperar el poder de compra. “Porque lo que hoy tienen que orientarlo al pago de esas deudas se libera, entonces aumenta su poder de compra. Al aumentar el poder de compra de las familias se producen dos cuestiones: por un lado, se reactiva la economía, porque al recuperar el poder de compra, las familias empiezan a pagar. Y por otro lado tienen una certeza de esos cinco años en donde no van a tener a los bancos que mandan a sus caranchos para apretarlos. Recupera la propiedad amenazada con ser expropiada por los acreedores. Tiene un plan de pago cierto y recupera el consumo. Al recuperar el consumo, el Estado empieza a cobrar más, tiene mayores ingresos fiscales por los impuestos que se tributan. Hasta ahí es todo beneficio”.
Forero explicó que para los bancos también es un beneficio porque limpia su hoja de balance y cobra al contado la deuda que tenía. “Se saca los morosos de encima y mucho más a los incobrables. Y después va a tener el flujo de fondos de la cobranza de las cuotas. De esa manera se pacifica a la familia y se pacifica el país. Y salimos de la usura, porque estamos en el reino de la usura”.
El especialista habla de valentía política y de coordinación para poder resolver. La propuesta de Forero es válida para las familias, los trabajadores de empresas, empleados estatales, para los responsables inscriptos, para los monotributistas, para los que producen en el campo y para los que trabajan en él. “Es para toda deuda que esté registrada, que esté institucionalizada” y por eso se refirió a las deudas de luz y de gas, de trabajo, de las tarjetas, de préstamos, de lo que sea.
–¿Cómo hacer para que esa plata que recibirán los bancos por las deudas, esa fluidez que obtendrán del Banco Central, no se vuelque a la especulación financiera?
–Porque primero que nada tienen un encaje. Al subir el encaje, el dinero disponible que tienen es menor.
“Pero además, para garantizar eso tendrías que tomar otras medidas en el Banco Central para manejarlo. El tema es que el capital, por más que lo disfracen de lo que quieran disfrazarlo, es trabajo acumulado. O el capital está dedicado a la usura o está dedicado a la producción. Si está dedicado a la producción, está dedicado a la producción de bienes físicos. Desde el Banco Central, lo que tenés que hacer es orientar el crédito. No es que lo diga yo, sino que lo dice Belgrano, nuestro primer economista”.
–Está bien, pero ¿cómo puedo explicar que esta propuesta favorece a la producción? Cuando hablo de producción agropecuaria me refiero a los productores pequeños, medianos, a los que pagan renta, y también a los que tienen talleres, industrias, los que están complicados.
–Porque las familias vuelven a tener plata para poder comprar. Entonces se vuelve a vender lo que tenemos hoy todo parado. Ese es el primer paso, sacarte el inventario, el stock que tenés. Y ahí estás recuperando capital.
“Y tenés una demanda efectiva que va a ser próxima. Entonces hay certezas de que vas a tener una demanda y al recuperar este capital lo vas a volver a invertir. Entonces se reactiva el país a través, fundamentalmente, de los pequeños y medianos productores. Lo ponés en funcionamiento a través del trabajo y del consumo, no de la especulación”.

–¿El Banco Central emitiría un bono para los bancos en el proceso?
–No, no –reafirmó con firmeza–, ninguna emisión de bonos, nada de deuda. Te suben los encajes bancarios.
Forero indicó que de esta forma se le quita capacidad de préstamo a los bancos, pero les limpia todo lo moroso e incobrable.
En Entre Ríos, el gobierno provincial lanzó su Programa de Desendeudamiento y Unificación de Pasivos junto con el Banco de Entre Ríos. En la propuesta anunciada, el banco absorbería la deuda de quien solicite el plan, sobre todo de empleados estatales, y daría un crédito a pagar de hasta 60 meses, con una tasa fija, pero del 60% TNA y el pago de ese préstamo sería a través del descuento directo en el recibo de sueldo. Además, no incluye un aumento salarial para evitar que las familias vuelvan a endeudarse.
De ahí, la repregunta a Forero:
–Cuando vos decís en tu propuesta que el pago debe hacerse según el índice salarial, ¿qué significa?
–Claro, no le estás cobrando intereses a las familias. Le estás ajustando la cuota por el aumento salarial. No hay aumento salarial, no hay aumento de la cuota. Entonces, ahí sí las vas a desendeudar.
–¿Cómo hacemos para que esto funcione, para que esto que proponés se lleve adelante? ¿Qué necesitamos?
–Necesitamos un gobierno que esté dispuesto a hacer un cambio profundo sobre el sistema económico argentino para evitar la dependencia. Nuestros partidos políticos no hablan de dependencia. Vos vivís en Entre Ríos, tenés el Paraná a orillas y el Paraná ha sido privatizado. Es decir, necesitamos un gobierno nacional, alguien que piense en el país y en el pueblo. Entonces, al pensar en el pueblo le tenés que solucionar el problema del endeudamiento.
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