La artista plástica y médica Cristina Cassaniti expone en Paraná una serie de obras sobre la necesidad de proteger a los niños. Una muestra de arte que, en tiempos difíciles, interpela y convoca a comprometerse
Por Pablo Felizia
En el ingreso al Círculo Médico de Paraná, dan la bienvenida una niña descalza y un galgo flaco. Así comienza la muestra Vulnerabilidad, de la artista plástica Cristina Cassaniti(Lision). Las obras se pueden visitar hasta el 7 de septiembre de 8 a 13 en calle Urquiza 1135. Son unos 12 cuadros y el curador es Guillermo Vezzosi.
“Esta muestra está adentro mío desde hace 40 años”, dice la artista al semanario El Telégrafo de Entre Ríos. Para referirse al trabajo habló de la década del 80 y una serie de iniciativas internacionales contra el hambre y la desnutrición infantil que entonces la conmovieron. Es que Cassaniti es médica y trabajó años en el Hospital Materno Infantil San Roque en el servicio de alergia. Entonces siempre estuvo cercana a las infancias y a las familias que no podían alimentar a sus hijos. O atravesaban todo tipo de situaciones sociales que volvían a la vida mucho más vulnerable. “Eso se fue gestando dentro mío y cuando retomo los pinceles en 2005, lo hice comprometida”.

En 2023, a través de una serie de investigaciones y búsquedas, logró situar de qué manera hablar de esas infancias vulnerables y más aún cuando por entonces resonaban casos en el país de niños cuyos finales fueron trágicos. “Lo fui descubriendo en un proceso largo desde el 2023 al 2026 para mostrar esa vulnerabilidad y compartirla. El primer boceto fue en el 2023 y es el relato de una niña muy frágil acompañada de un personaje que es el galgo, un animal maltratado. Ellos dos deciden partir y ahí empieza la historia. Una historia donde generan un mundo mucho más amable porque ella ya no está sola y conforman una familia. Comienzan entonces a viajar libres por el cosmos, libres pero con esperanza”.
Cassaniti habla de grandes deudas históricas con las infancias y de un mensaje de inocencia, de que la familia es posible y de que puede haber una gran luz donde debemos reflexionar y comprometernos con las infancias. Eso mismo expresa su muestra.
La artista agradeció a los maestros y maestras que la acompañaron a lo largo de todo el camino; a aquellas personas que le enseñaron la importancia de contar una historia, también, a partir del color.
Una muestra así, hoy, en el Círculo Médico no es poca cosa: “Es un reclamo y una toma de conciencia. Muchas veces en esta vorágine que vivimos hay cosas que parecen que pasan a millones de kilómetros de distancia y pasan a tu lado, en tu barrio, al lado de tu casa, en tu ciudad o en cualquier parte del mundo. Donde de alguna manera nos tendremos que comprometer con ellos, con los niños”, expresa Cassaniti y agrega: “Quería que esta muestra sea inaugurada acá porque además de ser mi casa y de abrirme sus puertas con el apoyo de toda la familia del Círculo Médico, creo que es el lugar adecuado para mostrarla porque es donde está nuestro compromiso”.

Cassaniti habló de la salud y no sólo de la salud frente a la enfermedad, sino también de todo lo que hace a la prevención, a los cuidados colectivos. Señaló la cantidad de organizaciones, ONG, grupos, vecinales, merenderos que en Argentina toman en sus manos la responsabilidad de cuidar a los demás. “Hay una sociedad que sostiene quizás la mayor parte de las necesidades, gracias a la voluntad y el amor al prójimo de los argentinos, y eso está puesto. Uno de los cuadros se llama Lo Sagrado y tres cosas necesita un niño: su hogar, su educación y su salud, son los tres elementos sagrados y son tres lugares donde el común denominador es el amor. El amor por ellos, a protegerlos, al compromiso con ellos”.
Una institución cercana
El Círculo Médico tiene 80 años de vida, de bregar por los derechos del médico y la salud con un gran compromiso científico y cultural. No sólo abordan los aspectos científicos a tener en cuenta en la formación del médico y de todas aquellas especialidades y profesiones que tengan que ver con la salud, sino también hay una apertura con la sociedad.
Han desarrollado a lo largo de los años proyectos a través de generaciones. Se puede nombrar a su biblioteca o a los espacios para las actividades culturales. “Desde el aspecto cultural se han tenido en cuenta todas las aristas posibles de las artes visuales, la escritura”, cuenta Cassaniti y describe numerosas experiencias realizadas donde se tienen en cuenta todas las edades: “Hay veces en que nos dedicamos a promocionar artistas emergentes y las infancias. El mes de las infancias se realizan actividades desde la literatura, desde la pintura para niños. Y también otra arista es el adulto mayor y todos los años hacemos actividades dedicadas desde las distintas disciplinas y el arte está presente. Nuestras jornadas médicas también acompañan al arte. Siempre el arte puede traducir y escribir con el color una situación determinada de la vida”, agregó.
En estos 80 años del Círculo Médico, uno de los grandes desafíos que tienen por delante es rescatar la historia varias veces escrita pero no actualizada de la institución. “Hay un equipo de trabajo con una profesora de historia, Griselda De Paoli, que nos ayuda a poder armar y ver si logramos escribir la historia de estos 80 años del Círculo Médico”, explica Cassaniti.
La invitación está hecha y todavía hay tiempo de visitar la muestra que quizás, y hay expectativas de que así sea, pueda visitar otras ciudades entrerrianas a lo largo de estos meses.
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