Gianella Zárate y Aixa Acevedo participaron del programa “Es mi Sueño”. Dos historias de vida marcadas por la música, el esfuerzo y la convicción de seguir adelante. Una experiencia que las marcó y las impulsa a continuar
Por Vicente Suárez Wollert
Santa Elena tuvo presencia en la pantalla nacional cuando el programa “Es mi Sueño”, emitido por la señal de El Trece y conducido por Guido Kaczka, recibió a dos jóvenes artistas locales que llegaron con sus sueños y con años de trabajo a cuestas. Gianella Zárate y Aixa Acevedo pusieron en valor el talento santaelenense ante un jurado integrado por reconocidas figuras de la música argentina.
Gianella Zárate fue la primera en presentarse. El resultado no fue el esperado: quedó eliminada en la primera ronda del certamen. Sin embargo, lo que más llamó la atención no fue el resultado sino la manera en que la joven lo procesó y lo comunicó. Con una honestidad que la distingue, Gianella compartió en sus redes sociales lo sucedido sin rodeos ni excusas. Reconoció que la canción asignada no fue elegida por ella y que, desde el principio, supo que no se ajustaba a sus fortalezas artísticas. “La canción no fue elegida por mí… sabía que con ese tema no iba a lograr pasar, es un tema de boliche, para bailar, no para un casting”, escribió con total claridad.
También contó que la ansiedad se hizo presente en el momento de salir al escenario, pero que encontró en el carisma y en el show su mejor recurso. “Mi última opción fue tratar de conquistar al público con carisma… no tenía otra”, admitió. Y cerró su mensaje con algo que resume bien lo que viene siendo su recorrido: “Espero haya una próxima y que esa próxima sea con un tema que me haga sentir cómoda”. No es resignación ni tampoco pose. Es simplemente alguien que ya sabe lo que quiere y está dispuesta a seguir buscándolo.
Gianella creció rodeada de música. Es hija de Ariel Zárate, reconocido cantautor santaelenense que supo ver y alentar la faceta artística de su hija desde pequeña. Ese entorno familiar fue el primer escenario, el más íntimo y el más formador. Con esa base, la joven fue construyendo su camino con naturalidad, acumulando experiencias y aprendizajes que, tarde o temprano, la llevarán a tener esa segunda oportunidad que ella misma ya tiene en la mira.
Distinto fue el camino de Aixa Acevedo en la misma instancia. La joven cantó “Tanto amor”, el popular tema de Abel Pintos, y logró encender tres luces verdes, lo que le permitió avanzar a la siguiente etapa del certamen. Un logro significativo que la propia Aixa dimensionó con palabras cargadas de emoción al salir del escenario. “Qué loco llegar hasta acá y volver a tantos años atrás a ver a esa niña tan inocente que soñaba y le rezaba a Dios todas las noches para poder tener esta oportunidad, cuánto lo soñé, cuánto esperé, y cuánto trabajé para llegar”, expresó.

Detrás de ese momento televisivo hay una trayectoria que comenzó desde muy chica. El coro de la escuela, el coro de niños de la parroquia local, los eventos escolares y las propuestas culturales de la ciudad fueron los primeros escenarios de una voz que siempre buscó estar cerca del micrófono. Cada una de esas instancias fue sumando confianza, técnica y presencia. Y su familia acompañó cada paso. Su padre, Marcos Acevedo, baterista con un destacado recorrido por las batucadas de Santa Elena donde coordinó tareas de percusión, es parte esencial de esa historia de apoyo y amor por la música que Aixa lleva consigo desde siempre.
Las palabras que eligió para describir su llegada al programa no fueron las de alguien que tuvo suerte. Fueron las de alguien que trabajó mucho y que, cuando llegó el momento, estaba lista. Esa diferencia se nota.
Las historias de ambas jóvenes se cruzan también en otro espacio que Santa Elena conoce y celebra cada verano: el carnaval. Tanto Gianella como Aixa tienen un rol protagónico en las comparsas Babiyú y Poräsí, donde año a año se lucen junto a La Caravana y El Tigre Ariel y su Banda, convocando al público local con su presencia y su talento. Para muchos santaelenenses, ese es el escenario donde las vieron crecer, donde empezaron a notar que había algo especial en cada una de ellas.
Dos jóvenes de Santa Elena que decidieron apostar fuerte, que salieron al ruedo en uno de los programas más vistos de la televisión abierta argentina y que, cada una a su manera, dejaron una huella. Una avanza en el certamen con la emoción intacta. La otra ya tiene la vista puesta en la próxima oportunidad. Las dos, sin ninguna duda, tienen mucho camino por delante.
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