Un malón entrerriano en el Argentina Metal Fest 2

Desde nuestra provincia, un nutrido grupo de metaleros hizo pie en el gran festival nacional que reúne a los amantes y defensores del género para afianzar los lazos de hermandad con toda la comunidad del país

Por César Luis Penna

Viajar siempre es lindo, apartarse de la ciudad natal por unas horas o unos días alivia el alma atormentada por el estrés diario de sobrevivir en las ciudades modernas. Muchas veces el objetivo del viaje cancela todas las incomodidades. Mi primera vez fue yendo a ver Iron Maiden en 2019, esta vez era para acompañar a los muchachos de Malinche en el Argentina Metal Fest II, integrando la Malincheada. 

Unos 165 años después de la última incursión entrerriana en suelos porteños, la delegación panza verde avanzaba con objetivos totalmente distintos que aquella vez. Íbamos para hacer pie en pos de la hermandad metalera en el Golden center, un evento ubicado en Parque Norte a metros de la cancha de River y el Aeropuerto. 

Todas las semanas, bandas internacionales de rock y metal llegan a Buenos Aires para llenar estadios con unos tickets a precios desorbitados para llevarse la viva verde que en otros países no juntan. El problema es que los organizadores llegan al punto de ningunear a los artistas locales, dejándolos afuera o no reconociéndolos mediante una justa retribución monetaria como pasara con Rata Blanca cuando vino AC/DC a tocar por última vez. 

Así comenzó todo

“El AMF surgió de la idea de Nahuel Arguiz: Él venía de hacer la guitar-com que es una exposición grande de guitarras e instrumentos y entonces se dijo “che, por qué no hago algo de bandas de metal”, ahí me pidió de ayuda, sabe que soy productor de muchas de las bandas… así es como inicia este sueño que está resultando por segundo año consecutivo y es muy interesante”, me decía Penumbrart, baterista también de Darlotodo que de vez en cuando tocan también con O’Connor sin perder la esencia de la banda. 

El lugar donde se llevó adelante el festival estaba entre Aeroparque y el Monumental. Lo primero que vimos al llegar  fue un avión de Aerolíneas Argentinas pasando a pocos metros de nosotros. Para lo que solo vimos aviones en los estantes de las jugueterías, eso era alucinante, y cuando llegó la noche los vimos iluminados. Cada cinco o diez minutos pasaba uno. Estuvimos esperando que nos dejaran entrar a la zona del recital algo así como dos horas, como teníamos el parque y un kiosco que vendía cosas a buen precio nos quedamos ahí disfrutando el sol como un grupo de Iguanas metaleras.   

Arrancamos

Ni bien entramos comenzaron las bandas, eran las dos y media de la tarde, estábamos todos los de las delegaciones, de Córdoba, Rosario, y nosotros. Los escenarios eran dos: Isla Gran Malvina e Isla Soledad donde tocaron los nuestros. Ambos estaban en el mismo lugar pegados uno al lado del otro, terminaba una banda y arrancaba otra, solo podían hacer cuatro o cinco temas cada una. Había una coordinación impresionante, acá no podemos coordinar ni tres bandas, pero en este festival pasaron 25. 

El sonido estuvo muy bien parejo, se escuchaba excelente arriba del escenario y afuera también. En el lugar entraban algo así como 400 personas, según la gente de la entrada habían ingresado como 200, pero se veían muchas más. 

Mientras me compraba una remera del evento en la feria me encontré con dos alemanes comprando, los vendedores no hablaban alemán ni inglés pero se entendían igual. En la feria había de todo, hasta gente medieval con su ropaje, dos caballeros con armaduras de 35 kilos salidos de Games Of Thrones, un verdugo, un mago, y un chamán. Desde remeras, cds, casettes, pulseras, collares, los feriantes se lucían y un puesto de la tienda Malvinas Siempre tenía de todo y vendían las remeras del festival; me invitaron a ir a su local algún día. 

Sector periodistas

En el Hall de entrada estaba todo dispuesto para las entrevistas a los músicos, ahí mismo me los encontré a nuestros paisanos y ante la pregunta de cómo lo vivieron, Tomi, baterista de Malinche decía: “Espectacular, estoy agradecido a la gente que vino acompañándonos desde Entre Ríos… dos trafic enteras, una locura. ¿Qué más podemos pedir?”. 

La voz de la banda decía “Yo la verdad que me siento alucinado, radiactivo, que nos hayan acompañado es increíble, haber participado de uno de los eventos más grande del país es increíble también. Contento por el laburo por toda la gente que nos acompaña, los sonidistas todos… una fecha soñada”. El Migue, guitarrista, y Gabi, bajista, coincidían en que estuvo todo espectacular, y muy bien atendidos por la organización. 

Los nuestros demostraron que tienen escenario, que pisan fuerte, pesado y pensado. Aprovecharon al máximo la pantalla del lugar y la hinchada estuvo presente y agitando toda la presentación que terminó con ¡¡¡Sucio poder ya va a caer!!!

13 horas

Fueron 13 horas de heavy metal con bandas que decían cosas… salvo una que es una burla para el género, podemos destacar lo músical que es muy bueno, el show cómico pero nada más: los Áspera. El Tano Marcielo cerró la actividad haciendo saltar a la gente con temas de Almafuerte bien cantados por su bajista, y con la feroz batería de Melina Marcielo. Ver a más de doscientas personas cantar “lo bueno y lindo de estar contento” es raro pero no tanto porque el heavy metal es hermandad, pasión y amor. Sin amor nunca habrá sueños, cantaba Ricardo y también sonó en el Fest.  

Destacados

Entre las bandas destacadas de la jornada están las chicas de Fures, un thrash metal de los 80 bien pesado, bien cantado y tocado, una gran presencia en el escenario y grandes músicas todas. Alas de Abril se presentaron con una puesta en escena artística con dos bailarinas a los lados de la banda y con su cantante Popy, que dejaba en claro que el metal son ellas también. Me la crucé en un pasillo y me dijo que le encantó el recital, la onda de la gente, una hermandad realmente, y al igual que muchos destacaba la organización. Andaba con una pila de Cds y calcomanías regalándole a la gente. Muy destacado Compresión con buenas imágenes en la pantalla y un cantante con una gran voz. Karkamal tenía todo para sonar increíble con un cantante estilo B.Dickinson que la rompía. Los chicos de Distinto sonaron muy sólidos, con un sonido que me traía a la memoria a Carajo; contaban con una guitarrista talentosa. A ella, la encontré en el puesto de Hamburguesas y también destacó la buena onda de la gente y la organización. 

Los próceres del Metal se hicieron presentes con Entre el cielo y el Infierno, con Gustavo Rowek (V8) y su impecable batería blanca doble bombo, Sergio Bredichevsky en la guitarra (miembros de Rata Blanca hasta el 2000) y Mario Ian en la voz quien fuera un precursor del estilo con Alakran y Hellion; hicieron grandes temas del disco que lleva de nombre de la banda  y un par de temas nuevos para demostrar el metal no muere y que todavía tienen cosas que decir. Sergio me decía que se quedó con ganas de seguir tocando, que se quedó con gusto a poco pero le encantó la onda de la gente y la organización; Gustavo me decía lo mismo  mientras se sacaba fotos con los fans y conmigo. En sus caras se veía esa sonrisa que nos provoca a nosotros escuchar sus temas. En el medio de las bandas me encontré con los muchachos de V.I.D.A. que estaban apoyando la fecha y declaraban que este tipo de actividades siempre hay que apoyarlas. Plantera es la suma de Plan 4 y Pantera, hicieron un set de temas de la banda americana que arrasó con todo. En el medio invitó el Canario (cantante) a todos a comprar en el puesto Malvinas Siempre, diciendo ¡las Malvinas siempre argentinas, siempre! llevándose la ovación de todos los presentes. Lethal con el bajo de Eddie Walker movió a todos. Él me contó con una sonrisa permanente que se enteraron el jueves que Tito, su cantante, no podía cantar el sábado, y ahí mismo dos cantantes aprendieron los temas clásicos de la banda y los nuevos, y en un día ensayaron e hicieron una presentación increíble. Ellos no podían faltar. Ahí pude comprobar que solo tiene cinco dedos como todos nosotros. Siempre tuvimos la impresión que tenía seis o siete. Minoría Activa tuvo una presentación impecable, hasta reglaron una tabla de skate, era como volver a los noventa. Azeroth no solo voló la cabeza de todos con su precisión y poder sino que brillaron.     

Tipo una de la mañana se hizo un corte de 15 minutos, todos nos sentamos, la mitad de nuestra delegación estaban dormidos en las mesas o en algún rincón desde hacía dos bandas. Todos los presentes se habían dispersado… cuando sonaron los primeros acordes de “No obstante lo cual” todos se fueron como en una avalancha hacia el escenario. Parecía que todos teníamos ganas de escucharlos. Yo solo acomodé la silla y agite desde ahí, el cuerpo no me daba más. Parecía que al Canciller Vitico tampoco porque tocó sentado, pero lo hizo por algo más de media hora, impecable presentación de uno de los Próceres del Rock. No lo puedo explicar pero se que el Carpo estaba ahí también.    

El largo camino del volver se hizo en silencio en las dos camionetas, eran todos unos angelitos. Por suerte para todos no se repitió ese grito desolador de ¡Me meo! que escuchamos cuando estábamos todos dormidos en inmediaciones de Victoria cuando íbamos al festival. Así como al regreso, la ida fue con neblina con una visibilidad a 100 metros, muy complicado pero la experiencia y pericia de los choferes hizo toda la diferencia. La organización del viaje por parte de la banda y del festival en sí fue impecable, agradecidos quedamos todos y prometimos volver por más.

Llegamos a Paraná a las diez de la mañana y nos despedimos todos con afecto y con la promesa de volver a encontrarnos en los caminos del metal.   

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