La empresa de combustible HIF Global cambiaría de ubicación, pero aún así continúa en riesgo la salud de los colonenses. Miles de firmas y una vigilia constante defienden la vida en las dos orillas del curso fluvial
Por Camila Gómez
El gobierno uruguayo y la empresa HIF Global acordaron continuar las negociaciones y postergar el plazo que vencía el pasado 30 de junio, otorgado por el Poder Ejecutivo, para concretar el acuerdo definitivo de la inversión de una planta de combustibles sintéticos e hidrógeno verde en Paysandú. La empresa no cuenta con la Viabilidad Ambiental de Localización que otorga el Ministerio de Ambiente del país vecino. Tampoco cuenta con estudios ambientales en Argentina, y la comunidad colonense solicita su relocalización, para garantizar la salud ambiental de las comunidades a ambas costas del río Uruguay.
Tal como explicaron integrantes de la asamblea Somos Ambiente de Colón, la empresa pretende construir una industria para la elaboración de combustibles sintéticos, metanol y otros combustibles derivados, a nada menos que 3.000 metros de la ciudad, una ciudad turística asociada a sus playas en el río Uruguay, con chimeneas de 80 metros, con emisión de gases, con utilización del agua del río. “Esto acarrea una serie de modificaciones del territorio que van a afectar la vida como viene siendo hasta el momento y su estrategia de desarrollo vinculada al turismo y a la producción de alimentos”, remarcaron.
Los entrerrianos reunieron más de 17.000 firmas para solicitar la relocalización.
A días de haberse vencido el plazo oficial, el asambleísta colonense Carlos Serratti detalló a El Telégrafo de Entre Ríos: “El lunes se conoció la noticia de que la empresa había aceptado la propuesta de relocalización, bajo el argumento de que el reclamo de la Argentina tenía que ser escuchado. En este sentido, se escuchó la voz de las comunidades del río Uruguay, fundamentalmente a finales de abril, que se unieron no sólo las ciudades del lado argentino que son linderas al río, sino también desde la orilla uruguaya hubo organizaciones que manifestaron también su postura contraria a la instalación de una industria de estas características sobre el río Uruguay. Es decir, la situación fue creciendo en el rechazo y en la protección, fundamentalmente de lo que significa el río Uruguay y su cuenca. También creció la organización económica que está planteada desde el lado argentino hace varias décadas.”

En cuanto a la relocalización, Serratti detalló: “La nueva propuesta de relocalización también implica un desafío para las comunidades argentinas, porque si bien es un área industrial, no hay una industria que tenga las características de producción de combustibles y el riesgo que implica la escala de producción. Considerando, además que alrededor de todo el predio del parque industrial de Paysandú existe una barriada muy grande de entre 12.000 y 15.000 personas bajo el nombre de Nuevo Paysandú y también existen loteos recientes alrededor de esa Área Industrial con gente que ya está viviendo, es una situación que el Uruguay va a tener que resolver con sus habitantes. Adyacente al nuevo lugar de ubicación, se encuentra la empresa Alcoholes del Uruguay que procesa cereales para la obtención de alcohol etílico y los olores del proceso industrial llegan a la ciudad de Colón y toda la zona del lado argentino, también se sienten cuando son los momentos de cocción del cereal las emanaciones de la empresa Alur que está en las inmediaciones del puente, muy cerca, casi adyacente, al terreno donde se va a relocalizar la empresa HIF, y los olores de esa cocción de cereales se suelen sentir en la ciudad de Colón y toda su zona. Si bien es cierto que se aleja un poco más del frente costero mismo de la ciudad de Colón, no significa que los efectos negativos no se vayan a sentir, los cuales son provocados por los vientos dominantes del Cuadrante Este”.
Por último, en cuanto a los pasos a seguir, el asambleísta dijo: “Por el momento nos encontramos en situación de permanente vigilia para conocer los nuevos detalles y los procedimientos administrativos que deberán cumplir frente a la nueva ubicación. Y también, vamos a expresar nuestra disconformidad porque la situación con relación al río Uruguay no ha cambiado, como tampoco el nuevo emplazamiento aleja la condición de ser comunidades en riesgo”.
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