Comedores Escolares: cambios que borran distintas realidades

El gobierno entrerriano realizó modificaciones para la compra y distribución de los desayunos y meriendas de las escuelas de la provincia. AGMER manifestó preocupación por la calidad nutricional

Por Camila Gómez

Una resolución de la Provincia puso en jaque las realidades de diversas escuelas de Entre Ríos. No es igual la demanda de un gurí en una escuela del centro de Paraná que el de uno en una situación de vulnerabilidad en una villa. Pero se quiere estandarizar la necesidad al alimento básico.

Graciela Ardinson es directora de la Escuela Nº 190 de la ciudad de Paraná, Gelabert y Crespo. La institución se ubica en Avenida de las Américas 1901 y es de jornada completa. Consultada, Ardinson explica a El Telégrafo de Entre Ríos: “Los chicos que van al comedor son 170, es una escuela de jornada completa. Estamos al lado de un contexto de vulnerabilidad, que es la Villa 351. Esta es una escuela que al ser de jornada completa los chicos están siete horas y media, por lo tanto, desayunan, almuerzan y meriendan. El tema es que, al ser un contexto de vulnerabilidad, cuando ellos llegan a la institución nosotros les estamos asegurando esa alimentación, más allá del objetivo pedagógico”. Nunca es sólo un plato de comida, es el hábito del encuentro con otros, es para muchos la única posibilidad de comer en el día.

La directora señala: “Todo lo que es desayuno, almuerzo y merienda está solicitado y sugerido por Comedores Escolares, ellos nos envían lo que se puede dar y lo que nos llama la atención es que la tarjeta de Nación, que es la que más monto tenía, de repente es la que nos extraen y de pasar a estar con las frutas, las verduras, los lácteos y el queso, pasamos ahora a todo procesado. Las cajas van a durar 30 días, van a dar budines, galletitas y cereales, mate cocido y chocolatada”.

Budín, galletitas saladas y arroz con leche en sobre son parte del menú que se incorpora

La situación va en sintonía con la preocupación expresada por la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER), que emitió un comunicado donde afirma: “Desde la Comisión Directiva Central de AGMER manifestamos nuestra preocupación por la implementación de un nuevo esquema de desayunos y meriendas escolares por parte de la Dirección de Comedores Escolares de Entre Ríos, por el cual se reemplazan las preparaciones elaboradas en las escuelas por alimentos distribuidos mediante compras centralizadas, basados principalmente en leche en polvo, saborizantes, galletitas y cereales industrializados. Advertimos dificultades vinculadas al almacenamiento de mercadería, la falta de infraestructura adecuada en numerosas instituciones educativas, las condiciones necesarias para la preparación de los alimentos y la disponibilidad de agua potable en todos los establecimientos”.

“También nos preocupa —agregan— la logística de distribución y la posibilidad de que retrasos en las entregas afecten la continuidad de una prestación fundamental para miles de estudiantes. Desde el punto de vista nutricional, consideramos que la homogeneización de las prestaciones bajo criterios uniformes no necesariamente garantiza igualdad. La verdadera equidad implica reconocer las distintas realidades sociales, económicas y alimentarias de las comunidades escolares entrerrianas”.

Graciela Ardinson: “Nunca es sólo un plato de comida”

En qué consisten los cambios

Las modificaciones realizadas por la Dirección de Comedores Escolares radican en centralizar desde el Estado provincial la provisión, logística y distribución de alimentos no perecederos destinados a desayunos y meriendas. Sostienen que esto permitirá garantizar los mismos estándares de calidad nutricional en toda la provincia; asegurar la trazabilidad de los productos desde su origen hasta cada escuela; unificar criterios de compra y liberar a las instituciones educativas de tareas administrativas vinculadas a la adquisición de alimentos. Es decir, la compra pasará a ser tarea del Ministerio de Desarrollo Social y a las escuelas llegarán cajas con los productos, calculados según las cantidades de alumnos que asistan al comedor. 

Según la gestión del gobierno entrerriano el objetivo de la medida es mejorar la calidad del servicio y el control sobre los recursos públicos, ya que se habrían detectado irregularidades en las compras.

Cabe mencionar que desde este semanario se intentó tomar contacto con el responsable de Comedores Escolares para brindar mayor información sobre el tema, pero los intentos fueron en vano.

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