La literatura entrerriana tiene esa capacidad de germinar en el silencio y expandirse por el territorio como el aroma de la tierra mojada. Extranjera, el libro de Nan Udrizard que ya supo cosechar una gran repercusión en su primera edición, vuelve a caminar senderos profundos; no es una simple reimpresión, es un libro que ha crecido hacia adentro, transformándose en una obra necesaria. Fue realizada bajo el sello de Ana Editorial.
La cita será mañana (domingo 17 de mayo), a las 16, en la Biblioteca Municipal Domingo F. Sarmiento de Victoria (9 de Julio y Piaggio). Con el apoyo del área de Cultura y Desarrollo Social del municipio, la presentación se perfila como un espacio de encuentro íntimo.
Una obra que respira
Nan Udrizard nació en Villaguay en 1986, pero Paraná se volvió su “raíz y hogar” desde la infancia. Es Licenciada en Psicología y Profesora Superior en Psicología, formada en la Universidad Católica Argentina, institución en la cual se desempeñó como docente. Su recorrido académico se amplió a través del psicodrama y de formaciones en duelo, vínculos y familias, territorios humanos que atraviesan su práctica cotidiana. Su labor en el ministerio de Misioneritas Argentina ha moldeado su forma de mirar las historias humanas. Esa mirada es la que vuelca en Extranjera, un recorrido por el dolor, las emociones y los vínculos.
“Esta reedición no es un regreso, sino un encuentro. Volver también es una forma de viajar. Extranjera no es el mismo libro: es el que necesitaba ser hoy. Hay palabras nuevas, otras más profundas y una raíz que sigue latiendo. Quedaron palabras latiendo en los márgenes, silencios que con el tiempo encontraron voz, y una versión mía que todavía no había sido escrita”, explica la autora a El Telégrafo de Entre Ríos.
A través de poesías, narraciones y textos íntimos, Extranjera invita a transitar distintas experiencias humanas que atraviesan la vida cotidiana y la sensibilidad de cada persona. Habla de aquello que muchas veces cuesta poner en palabras: las pérdidas, los encuentros, el desarraigo, el amor y las huellas que dejan los vínculos. “Lo escribí porque había emociones y experiencias que necesitaban ser nombradas. A veces la escritura aparece como una forma de entender el dolor, ordenar la memoria y transformar algo íntimo en algo compartido”, afirmó. El libro no pretende dar respuestas mágicas, sino ofrecer compañía en este mundo que parece estar dominado por la inmediatez.
El arte de la transformación
La autora, que confiesa preferir el otoño por su capacidad de transformar sin ruido, propone en esta segunda edición un viaje hacia lo que antes apenas intuía. “Esta segunda edición no vuelve, no se trata de un regreso: profundiza. Se queda un poco más, nombra lo que antes apenas intuía. Porque hay libros que no se cierran, solo siguen creciendo hacia adentro”.
La voz de la autora
Esta reedición no es un regreso, sino un encuentro.
Volver también es una forma de viajar.
Extranjera no es el mismo libro: es el que necesitaba ser hoy.
Hay palabras nuevas, otras más profundas… y una raíz que sigue latiendo.
Quedaron palabras latiendo en los márgenes,
silencios que con el tiempo encontraron voz,
y una versión mía que todavía no había sido escrita.
Esta segunda edición no vuelve:
profundiza.
Se queda un poco más,
nombra lo que antes apenas intuía.
Porque hay libros que no se cierran,
solo siguen creciendo hacia adentro.
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