El valle del Paraná comienzaa ser tomado por la crecida

Prevén lluvias por encima de lo normal para noviembre, diciembre y enero. El río aumentará su altura y las precipitaciones caerán sobre suelos saturados. Una entrevista al ingeniero Juan Borús, referente del INA

Por Pablo Felizia

Se prevén lluvias por encima de los valores normales durante noviembre, diciembre y enero en toda la Cuenca del Plata y se consolida un escenario hidrológico cuya palabra clave es la «persistencia» para la ribera entrerriana. Así lo advirtió el ingeniero Juan Borús, referente del Sistema de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), quien precisó al semanario El Telégrafo de Entre Ríos que el impacto sostenido del fenómeno El Niño generará pulsos de crecida y excedentes sobre suelos ya saturados. Ante esta perspectiva, el especialista remarcó la importancia de mantener en alerta a las defensas civiles de la región, ya que la combinación de un Paraná con niveles altos y eventuales lluvias locales intensas de corto plazo será uno de los grandes desafíos durante lo que resta de la primavera y todo el verano.

La asistente social de un centro de salud, de un barrio muy popular de Paraná, preguntó si El Niño, al final, iba a venir para estos lados o ya no. Minutos más tarde, un estudiante de una escuela cercana tuvo una inquietud similar: “Ya pasó, o no”. En los dos casos se les dio respuestas, argumentos, se trató de explicar y acompañar. Se trataba de una de las zonas de la capital provincial que va a sufrir las precipitaciones y la crecida del río. De ahí los argumentos para esta nota con uno de los ingenieros que más conoce el comportamiento del clima, la manera en que se desarrollan las inundaciones y las precipitaciones en nuestra región y en el país. Juan Borús es consultado en toda la Argentina, respetado por sus pares. Habló con El Telégrafo de Entre Ríos, fue pausado, quiso ser claro y contundente.

Inundación y pobreza: en Anacleto Medina sube el nivel de la laguna

“El Niño llegó y empezó a notarse en la Cuenca del Plata la segunda semana de julio. Ha tenido distintas manifestaciones: primero crecidas sobre el Uruguay, luego sobre la cuenca del Iguazú, que tiene un aporte sostenido superior a los normales desde hace tres meses. Para el caudal en Cataratas, es de los más altos en términos medios anuales”, dijo.

Borús siempre señaló que es importante mirar a la cuenca alta porque, en criollo, el agua que allí se acumula es la que luego llega a nuestra zona. “La cuenca alta en Brasil, arriba de Itaipú, se mantuvo muy acotada, muy tranquila hasta hace unas tres semanas en que empezaron a declararse las lluvias. Los suelos son muy saturables y es una región de respuesta hidrológica rápida, y siguiendo las lluvias, el caudal entrante a Itaipú creció y se vio obligado a bajar el nivel de embalse. Largó agua por el vertedero, fue significativo, y la descarga está siendo alta. Por lo tanto, para quien le interesa y sigue la lectura de Puerto Iguazú —que es como un faro, si bien aguas abajo hay tela para cortar—, rozó los 32 metros, es significativa por encima del nivel de evacuación que está en una barranca y se está manteniendo alto, si bien ha descendido algo, pero es oscilante en valores altos”.

Es importante mantener limpios los arroyos

Explicó que una de las preocupaciones es poder detectar en qué lugar del país y de la región se va a definir el mayor impacto. Días atrás se reafirmó que El Niño va a concentrar su fuerza en la Cuenca del Plata —que es la región de respuesta rápida por suelo y morfológica—. “Noviembre, diciembre y enero las lluvias se van a dar ahí sobre suelos saturados y con sucedidos pulsos de crecidas menores, que en principio no deberían generar un ascenso adicional en el Paraná, pero sí sostenimiento. La palabra clave es persistencia y eso es claro para la ribera del Paraná. El frente ya está en el Delta, pero de a poco esta crecida va a ir dominando el valle fluvial del Paraná entero”, explicó.

Corrientes. Foto El Litoral de Corrientes

También dio cuenta de que, tras las últimas sequías, estas inundaciones encontrarán el valle del Paraná modificado, distinto, y eso hace que esté aún por terminar de definirse cómo será en toda la costa de Santa Fe y de Entre Ríos. “Hay dudas sobre cómo va a afectar a Victoria, el brazo del Delta desde Diamante a Victoria, y es un brazo quizás de los más marcadas por las bajantes anteriores”.

De ahí las dificultades para hacer pronósticos. Borús dijo que se hacen modelos posibles, pero es difícil definir pronósticos certeros, al menos por el momento.

“Es el momento en el que el valle del Paraná está terminando de ser tomado por la crecida. El río toma posesión de sus tierras. El valle fluvial del Paraná, si uno mira el momento de gran crecida como la de otoño del 98, se ve un mar que está puesto sobre el valle del Paraná. La ciudad de Santa Fe está construida sobre el valle fluvial del Paraná. Lo hemos tomado prestado. La ciudad de Paraná es distinta porque está en barranca, pero no está en el valle. Lo mismo La Paz y Santa Elena están por arriba, no Victoria y Diamante. En Ibicuy es distinto porque todo eso eran terrenos marítimos y los hemos tomado prestados”.

Cuando se trazó la tendencia climática para octubre, noviembre y diciembre, se decía que Entre Ríos iba a tener en ese trimestre lluvias por encima de lo normal. En octubre las lluvias no fueron superiores a lo normal y hasta incluso las marcaciones dieron por debajo. Pero ahora, los últimos informes advierten que la tendencia de lluvias para noviembre, diciembre y enero será superior. Por eso es importante que las juntas de defensas civiles de las distintas ciudades estén preparadas no sólo para la crecida de los ríos, sino también para grandes y fuertes precipitaciones en el período.

El Uruguay

“El Uruguay tiene pulsos de crecida, uno tras otro, y se mantuvo en aguas altas”, dijo Borús. Y desde hace un mes las lluvias no han sido significativas, más allá de algunos eventos, pero sí frecuentes.

“Para la ribera entrerriana, Salto Grande tiene una larga experiencia, aun cuando en algunos momentos le cayó el agua al embalse pudo mantener la descarga hacia el inferior lo más estable posible, y eso para las defensas locales es un dato muy importante. Tener una descarga previsible es importantísimo para las defensas civiles y lo ha logrado una vez más. Y las maneja de tal manera que, si bien en algún momento se superan los niveles cuando son significativas, en este año mantienen la idea de Salto Grande de manejar las descargas de tal manera que se logre un óptimo que no afecte aguas arriba, y que esté estable aguas abajo, y la generación de energía”, señaló optimista, pero aclaró: “Toda la región tiene que estar muy atenta. Las defensas civiles de las zonas urbanas ribereñas o incluso las demás. Cualquier localidad tiene que estar al pie del cañón porque con la humedad que tenemos y la inestabilidad, y con una tendencia climática confirmada por encima de la normal en todo el Litoral y en lo que hace a Entre Ríos para noviembre, diciembre y enero, se reiteran las perspectivas. Es probable que en ciudades erráticas se puedan configurar eventos intensos de corto plazo sobre áreas urbanas que compliquen la situación”.

En Goya. Foto Goyaciudad.com

Seguí leyendo

Suscribite para acceder a todo el contenido exclusivo de El Telégrafo de Entre Ríos. Con un pequeño aporte mensual nos ayudas a generar contenido de calidad.


Ya soy miembro